El dióxido de carbono es un gas compuesto por una parte de carbono y dos partes de oxígeno, y se considera un gas traza en la atmósfera con una concentración de alrededor de 400 ppm. El mayor factor de riesgo del dióxido de carbono en un entorno industrial es que se trata de un asfixiante que desplaza el oxígeno de la atmósfera, lo que puede provocar hipoxia. La hipoxia se produce debido a los bajos niveles de oxígeno en los tejidos corporales y puede causar confusión, dificultad para respirar, taquicardia y puede poner en peligro la vida.
El CO2 es un importante gas que retiene el calor y que proviene de la quema de combustibles fósiles, los incendios forestales y las erupciones volcánicas. Es un componente necesario para la Tierra, ya que las plantas lo utilizan para producir carbohidratos durante la fotosíntesis. Es inofensivo en niveles normales. Sus principales usos son: la fabricación de otros productos químicos, la producción y el almacenamiento de alimentos, entre otros.
Tipo: Infrarrojo no dispersivo (NDIR)
Rango: 0-50 000 ppm (resolución de 50 ppm)
Alarma baja: 5000 ppm
Alarma alta: 30 000 ppm
STEL — 15 minutos — Límite de exposición a corto plazo: 30 000 ppm
TWA — Promedio ponderado en el tiempo de 8 horas: 5000 ppm