IMPULSANDO LA SEGURIDAD BASADA EN DATOS.
La industria biotecnológica y farmacéutica desempeña un papel importante en el desarrollo y la producción de medicamentos, ensayos clínicos de tratamientos, vacunas y otros productos médicos que son esenciales para mejorar la salud y tratar enfermedades. A escala mundial, el mercado farmacéutico está creciendo rápidamente a un ritmo de casi el 6 % anual y se prevé que alcance los 2 billones de dólares en 2028 (GlobalNewswire), lo que expone a cada vez más trabajadores a una serie de riesgos laborales.
Las industrias biotecnológica y farmacéutica presentan riesgos potenciales para los trabajadores que participan en los procesos de investigación, fabricación y distribución. Uno de los riesgos más importantes es la exposición a gases tóxicos e inflamables que pueden causar daños o la muerte si no se gestionan adecuadamente. Algunos de estos riesgos relacionados con los gases son:
- El dióxido de carbono (CO2) puede utilizarse como disolvente y liberarse en diversos procesos, incluido el transporte.
- El formaldehído (CH2O) se utiliza en la esterilización y, al ser un compuesto orgánico volátil, se puede detectar con un sensor PID.
- El nitrógeno (N2) se utiliza para controlar los niveles de oxígeno en laboratorios, en el envasado y transporte de productos y para mantener la eficacia de los medicamentos. Puede desplazar al oxígeno y provocar asfixia. Se puede utilizar un detector de oxígeno para garantizar que el N2 no haya desplazado al oxígeno hasta un nivel peligroso.
- O2 (oxígeno): está presente durante la biofabricación y la fermentación. Los entornos enriquecidos con oxígeno tienen un mayor riesgo de explosiones.
- Cloro gaseoso (Cl2): puede generarse durante la fabricación de productos químicos.
- El monóxido de carbono (CO) puede producirse durante los procesos de fabricación y como subproducto de determinadas reacciones químicas.
- El sulfuro de hidrógeno (H2S) puede liberarse durante la fabricación de determinados productos químicos.
- El amoníaco (NH3) se utiliza a menudo durante la producción de productos químicos.
- Combustibles: durante el proceso de fermentación se puede producir metano. El óxido de etileno se utiliza en la esterilización de equipos médicos. El propano se utiliza para calentar y alimentar equipos.





