Debido al aumento de los incidentes de seguridad y a la necesidad de facilitar una respuesta de emergencia más rápida, Liberty Utilities (Liberty), un importante proveedor de servicios de electricidad, agua y gas natural en Estados Unidos, Canadá, Bermudas y Chile, necesitaba hacer más para proteger a los trabajadores de primera línea.
Las interacciones directas con los clientes podían volverse hostiles, y algunos incidentes derivaban en insultos o incluso agresiones físicas contra el personal, muchos de los cuales trabajaban solos. Estas interacciones afectaban física y mentalmente a los empleados de Liberty, haciéndoles sentir inseguros, estresados y, en algunos casos, provocándoles lesiones físicas.
La empresa necesitaba una solución de seguridad fiable y conectada para los trabajadores aislados que pudiera adaptarse a sus divisiones de gas, agua y electricidad, junto con un sistema para registrar las interacciones. Anteriormente, los empleados documentaban estos incidentes de seguridad de forma manual y ad hoc, por lo que se requería un proceso más eficiente y formal.